27/9/17

Scrambler café, por Schiling

Los alemane tienen un estilo peculiar, pero en este caso se han alejado del carácter germánico, más parece de América del Norte.

Si se trataba de llamar la atención, sin duda lo mejor es elegir el verde para pintar el marco multitubular. Otros aspectos que acaban por desentonar son los neumáticos, un faro que parece fuera de lugar (tanto en sentido literal como en el figurado), un guardabarros ligeramente separado del neumático (la culpa es el origen scrambler, que condiciona el difícil proyecto de cafetear esta moto), y un colín con los dorsales que se han aprovechado para dibujar lo que parece una caricatura que no viene al caso.


Pero lo que más llama la atención es el uso del basculante de una SportClasic, tintado del mismo tono que el resto del chasis, con el montaje muy inclinado de un único amortiguador en esa posición lateral asimétrica tan de moda ahora.


La apariencia estética, vista en pictogramas, es que ahora la moto es más larga y baja, y sigue adoleciendo de ese defecto de diseño de estar inclinada hacia delante, como queriendo simular estar en movimiento aceleratorio incluso al estar aparcada.


Una toma de primer plano cercano del chasis pintado de reptilianas maneras. Sorprende un poco lo grueso de sus tuberías, y visto así no es de extrañar que pese lo que pesa.


Un ejemplo más de lo que pudo ser y no ha sido. Los teutones son así de raros, nunca tuvieron muy buen gusto, la verdad, aunque esta gente promete.




No hay comentarios:

Publicar un comentario