14/2/19

Ducati Troll Supertwin

Todo empezó con la Supermono, una máquina de un sólo cilindro que Ducati construyó para el campeonato europeo Sound of Singles, AKA S.O.S.. Sólo se hicieron 67 de ellas, entre 1993 y 1997, y además del éxito en dicho campeonato y en otras pruebas en Italia, Robert Holden logró la segunda posición en el TT de la Isla de Man en 1994, y ganó la categoría de monos el año siguiente. También ganó la clase Supermono en la Nordwest 200. Lamentablemente, falleció durante los entrenamientos del TT en 1996 a lomos de una 916.
El diseño de la Supermono, obra de Pierre Terblanche, es considerado por muchos como el más bello de todas las Ducati, y aprovechando su tirón estético, la compañía holandesa Troll ofreció el llamado "kit Supertwin Troll" para las SS900: tu proporcionabas el motor, y Troll te suministraba un chasis preparado para rodar acompañado de una estilosa indumentaria. No obstante, aunque bonita, era realmente caro, y sólo se hicieron trece unidades.


































Y esto, para que vean ustedes que todo se puede hacer con tiempo y ganas, es lo que llevó a cabo un aficionado japonés sobre a base de una Monster:

¡Espectacular!

17/1/19

F1R, de Rebellion of the Machines

A pesar del nombre de la empresa, ésta es de tres españoles. Sí.
Y estamos ante una de las más sorprendente y atrevidas preparaciones de una Ducati Monster. ¿O debería hablar, más bien, de un rehacer, de una creación?


Puede parecer una SS 92-97 a simple vista, pero esta máquina va más allá, y su inspiración se remonta a mediados de los años ochenta, cuando la laureada F1 750 hacía historia en los circuitos de medio mundo. 
Supongo que escoger una M900 '93 ha sido una cuestión de oportunidad más que otra cosa, y aquí hay tengo que dar mi voto negativo por la elección de la donante, que por sí ya es una estupenda moto clásica entre las clásicas, magnífica dinámicamente, y cuya estética sigue plenamente vigente. Pero los artistas son así, y a menudo se deben a las imposiciones de sus clientes (todos no son como Howard Roark en El Manantial).


De modo que se modifica un poco el subchasis trasero, se adapta convenientemente un carenado de F1, se acopla un faro procedente de Suzuki, y se ejecuta un depósito de gasolina que cuadre con el concepto (quizá demasiado redondeado y suave para congeniar a la perfección con las duras líneas del resto de las fibras), y ya tenemos algo muy especial y poco visto. 
Cuando la tendencia es desnudar desproveyendo de carenado a las deportivas, en Rebellion han trazado el camino contrario, y con éxito, pues el resultado es atractivo, y exclusivo, sobre todo cuando se ha elegido ese elegantísimo color negro.


El motor de 904 cc se ha desmontado, verificado, pulido, reajustado. Se mantienen características tan geniales como el tanque abatible. Se mejoraron las suspensiones. Se procedió a la homologación del producto, y se entregó a su dueño con un documento que garantiza el ítem de por vida.





¿Quién da más?

Llevaba yo varios meses sin hacer ninguna publicación en este blog, un pequeño espacio de recopilación para mostrar máquinas que me llamaron la atención por alguno u otro motivo, pero la falta de motivación al ver que incluso en el mundo de la personalización y el tan cacareado bespoke frabication se han ido estableciendo ciertos estándares que han acabado por hacer que todas las motos se parezcan, hizo que me apartara. 
Nunca dejé de estudiar e investigar lo que veía, y de hecho, esta misma entrada la comencé hace mucho, pero realmente no sabía si seguir con el proyecto o no.
Asimismo, dedicado como he estado a mantener y utilizar mis propias motocicletas, dejar un poco de tiempo para otras aficiones, escribir en mi otro blog, tampoco he tenido tiempo que dedicar. 

Ahora tengo otro estado mental y anímico, y eso es importante, sin duda. Trataré de encarrilar de nuevo esta aventura mostrando motos especiales basadas en Ducatis, y alguna pequeña lección de cultura de estas magníficas máquinas italianas.

16/1/19

Cultura (VIII): Kevin Magee y la Pantah

La matadora Pantah 680cc preparada por Bob Brown, en las manos de Kevin Magee antes de su paso por los Grand Prix de 500cc. Esta pequeña moto se llevaba por delante a las pluricilíndricas japonesas en el Australian Superbike Championship:


Por ejemplo, Magee fue visto ganar 6 de 7 carreras en el circuito Mac Park SA contra su máximo rival entonces, Hal Hutchinson, quien pilotaba una Suzuki Katana de 1000cc. Sólo hizo segundo en la última carrera porque se dedicó a salir haciendo caballitos de cada curva, amén de tres cuartos de la recta de meta...

¡Qué crack!
Realmente, como las medidas de los cilindros eran de 86 x 58 mm (con casi total seguridad usando cilindros y pistones de una 860 GT, la cual fue una evolución de la 750 GT usando cilindros y pistones de las monocilíndricas de 450 de la marca), el cubicaje total era de 674 cc, frente a los 74 x 58 mm del modelo original en que ésta se basa, la Pantah 500:


Para comprender el concepto, mejor un poco de información:

A finales de los años 70 los italianos estaban perdiendo fuelle en el mercado de las motos grandes, dado que sus macho-V-twins no podían seguir el ritmo de los monstruos que venían de Japón.

En lugar de entrar en esa guerra por la potencia bruta (sin control), Ducati confió en la idea de Fabio Taglioni sobre diseñar un peso medio con distinción. ¡Y tuvo éxito!

El 90° V-twin Pantah iba tan bien como parecía, y era silencioso y fácil de arrancar gracias a los engranajes desmo, las correas dentadas que movían los árboles de levas, y sus válvulas dispuestas en ángulo de 60º. El manejo era excelente gracias a su ligero chasis de tubo enrejado, a pesar de que la suspensión iba un poco por detrás en diseño. Y el estilo, las formas, eran diferentes, y no gustaban a todo el mundo, especialmente porque parecía como si el carenado hubiera salido de algo de un tamaño más grande. Al menos, era mucho más bonita que la posterior 600TL...

Con una velocidad máxima de 117 mph (unos 190 km/h), no se quedaba atrás, pero pequeñas modificaciones, y la versión posterior de 600cc, podían elevar esa punta otras 10 mph.

Hasta tres décadas más tarde, Ducati seguía usando mucha de las ideas que se implantaron por primera vez en la Pantah 500. La primera Ducati Pantah 500 apareció en el Salón de Milán de 1977, y el motor permaneció prácticamente sin variación durante toda su producción. Este tenía unas medidas supercuadradas de 78 x 58mm, como se ha dicho, con el cárter dividido verticalmente. Cojinetes lisos con bielas desmontables eran usados, en lugar de los usuales rodamientos de bolas. Como otras Ducatis, se trataba de un V-twin a 90º de un sólo árbol de levas en cabeza, con distribución desmodrómica, pero de forma inusual, estos árboles eran movidos por una correa dentada.

Originalmente, las motocicletas se equipaban con horquillas Marzocchi, pero algunas llevaron unidades firmadas por Paioli. Los amortiguadores traseros eran unos Marzocchi de color rojo brillante con botella de gas.

Se evolucionó desde una primera serie hacia la segunda serie, la cual montaba un nuevo carenado de dos piezas, y una caja de cambios renovada. Otros modelos especiales fueron: una versión policía; un modelo económico sin carenado; y una moto de turismo con maletas y manillar elevado de una pieza. 

La Pantah de 600cc apareció en 1981, merced a un diámetro de pistón elevado hasta los 80mm, pero además incorporó embrague hidráulico y pinzas de freno más grandes.

La 600TL llegó al año siguiente, con un bikini fairing y paneles laterales ventilados.

La Pantah original finalmente salió de producción en 1983. 

El totalmente nuevo motor Pantah resultó ser todo un éxito, y parece habérselas arreglado para evitar la mayoría de los fallos comunes de la mecánica tradicional italiana. La distribución desmo parecía aterradora en principio, pero era algo razonablemente sencillo de ajustar, siempre que se midieran las holguras de las válvulas antes de desmontar nada...

Los modelos más tempranos tenían seis tetones en cada piñón de las marchas, y tendían a saltar bastante a menudo. Las últimas cajas de cambio, con tres tetones por piñón, eran mucho mejores. Este es un ejemplo de la evolución silenciosa a la que me referí anteriormente. El embrague patinaba ocasionalmente, pero se solucionaba montando muelles más fuertes, y otras veces simplemente cambiando los discos.

La holgura excesiva en el basculante puede parecer alarmante, pero puede curarse fácilmente con unos finos separadores (¿ajustes deficientes en fábrica?).

Las correas dentadas de la distribución deberían durar alrededor de las 15.000 millas (unos 25.000 km), y eran baratas y fáciles de reemplazar. El filtro de aceite es del tipo roscado que se usaba en los coches, de modo que las revisiones periódicas eran cosa fácil.

Su manejabilidad es, obviamente, su punto fuerte, pero la horquilla delantera se calentaba y su uso era hasta molesto bajo un uso sostenido, de modo que cambiar el aceite por uno de mayor viscosidad curaba la tendencia a hundirse desmesuradamente. Esto ocurría sólo bajo condiciones de carrera, todo hay que decirlo.

En definitiva, esta fue una motocicleta que marcó el inicio de una época en Ducati, la base sobre la que se han creado la mayoría de los modelos posteriores, y que ya era bastante buena por sí misma desde sus inicios, con el típico carácter deportivo que caracterizaba a la marca y que, desgraciadamente, hoy se ha perdido...

7/1/18

Superlight Scrambler, de Rough Crafts

Presentada para el concurso publicitado por Ducati, tenemos esta remodelación del exitoso modelo de la marca, en la que predominan tres elementos fundamentalmente: el impresionante tren delantero, el colín totalmente realizado a mano ad hoc, y la adaptación del monobasculante.

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

Detalle de la modificación de la horquilla procedente de una Panigale, y pinza de freno Beringer, mismo fabricante que la bomba, especializados en el mundo custom HD.

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

Detalle estiloso pero poco práctico eso de integrar el cockpit y la llave en el depósito:

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

Un buen diseño no sólo debe ser bonito objetivamente. Tiene que ser usable, práctico, eficaz, cuando hablamos de una motocicleta. Esto no es una escultura, sino una herramienta de disfrute no sólo emocional, sino dinámico. La función hace la forma, es el leit motiv de todo buen diseñador de vehículos, y el simple detalle de esas inútilmente ubicados elementos, determina que estamos ante un mero aficionado, uno más que se apunta al carro del tuneo macarra y el sinsentido de la moda de hacer que algo moderno tenga una imagen retro.

Igual que digo una cosa, les digo la otra: espectacular trabajo en la remodelación de la parte trasera:

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

Embrague en seco y curradas curvas del escape:

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

Pero cuando uno ve la imagen general, no deja de ver sino una Scrambler más, una silueta tan inconfundible como anodina. Poco se puede rascar de ese diseño original, y hay que reconocer que se hace lo imposible, pero sin resultados tan óptimos en esta ocasión.

Scrambler Ducati Icon cafe racer by Rough Crafts

cultura (VII): Adelaida, Aus.

La DUCATI 750SS cárters cuadrados que Scaysbrook y Hailwood llevaron en las 6 Horas de resistencia de Adelaida de 1977, donde finalizaron sextos en la general y segundos en la categoría de 750 cc, resultado no especialmente brillante, pero la importancia la daba el hecho de que a partir de esta carrera, Hailwood se planteó volver a competir otra vez, y viendo el buen comportamiento de la moto italiana, no dudo en retornar al TT de Man al año siguiente, donde a lomos de una Ducati de fábrica venció contra todo pronóstico y además consiguió su noveno título mundial.

Feliz ganador de su 13º título de F1 en el TT. 
Un detalle curioso de esa victoria del TT es que uno de los árboles de distribución del motor se partió justo al pasar bajo la bandera de cuadros.

Antes de todo eso, en el GP de Formula 1 de Alemania, Mike se rompió gravemente el tobillo derecho, y entre eso, su boda, y la edad... casi que decidió colgar los hábitos. Digo "casi", porque tras pasar una temporada en Australia, en su cabeza fue surgiendo la idea de competir en resistencia allí, lo que tuvo lugar en 1977, junto a su amigo Skybrook.



1. Scaysbrook en la curva Honda en las ’77 Six Hour . 2. La primera parada de boxes.  3. Mike y Jim lograron dar 350 vueltas, cinco menos que los ganadores. 4. Se reunieron de nuevo para las 1978 Six Hour, pero tuvieron que retirarse debido a problemas mecánicos.

Además de las Seis Horas de Castrol 1977, tras la victoria en IOM, el equipo con Skibrook volvió a correr en las Seis Horas Castrol de 1978, y en las Tres Horas de Adelaida de 1978 y de 1979.
Dos años más tarde, Mike the Bike fue muerto en un accidente de tráfico, junto a su hija Michelle, cuando iban en coche a comprar unas pizzas para cenar, arrollados por un conductor imprudente.

Paso a poner fotos de esta bellísima máquina:














Fuentes: aquí y aquí.

1/10/17

900SS, por Birdie

Un tal Ilya, de Moscú, ha creado esta abominación:

Custom Ducati 900 ss i.e. by Birdie Customs of Moscow

Hacer una café racer a partir de una SS de aire es siempre una empresa delicada, porque al quitar el carenado queda en evidencia un chasis magnífico que gusta de ser enseñado, pero que al mismo tiempo es un problema si quiere buscar una estética ortodoxa según las leyes del caferacerismo cláisco, que busca siempre una línea horizontal que guíe y enlace depósito, asiento y colín.
La solución más típica es realizar un depósito que abrace en su parte delantera los tubos del chasis más cercano a la pipa de la dirección, que es lo que vemos en la gama Sportclasic, por ejemplo, amén de otras muchas variaciones perpetradas por todo tipo de preparadores.
Pero este ruso ha dado un giro inesperado, que yo ya vi una vez hace tiempo: fabricar un pequeño depósito estrechado para que quepa dentro del chasis, y no encima o alrededor. La solución, sin duda, sorprende, pero me temo que no con el efecto deseado, sino causando un rechazo más que lógico.

Custom Ducati 900 ss i.e. by Birdie Customs of Moscow

Después se quiere dar un toque de modernidad con una emulación del sistema de iluminación de las XX9. Su trabajo tiene realizar algo así, pero con una más que discutible conjunción con la elección de un cojunto asiento/colín de lo más clásico:

Custom Ducati 900 ss i.e. by Birdie Customs of Moscow

La moto resultante, por tanto, desconcierta, pues por un lado se quiere dar una apariencia típica cafetera, y por otra parte se quiere ir a lo más moderno, y al final uno no sabe con qué quedarse.

Custom Ducati 900 ss i.e. by Birdie Customs of Moscow

Custom Ducati 900 ss i.e. by Birdie Customs of Moscow

Custom Ducati 900 ss i.e. by Birdie Customs of Moscow

Algunas cositas están bien ideadas, como el minimalista guardabarros delantero, o el uso de llantas de radios, o el piloto integrado en el colín. Pero choca con toda intención de rematar la faena cuando encontramos ese atroz escape sacado de un catálogo antiguo y cutre, o la tapa del embrague cromada que destaca incomprensiblemente sobre el lienzo negro de motor, chasis y basculante. Horror.

Custom Ducati 900 ss i.e. by Birdie Customs of Moscow

Definitivamente, la última foto del reportaje indica claramente el destino de esta máquina desaprovechada: quemar rueda al más puro estilo de macarra de concentración. Para eso quedan muchas de estas amadas máquinas.

Custom Ducati 900 ss i.e. by Birdie Customs of Moscow

27/9/17

Scrambler café, por Schiling

Los alemane tienen un estilo peculiar, pero en este caso se han alejado del carácter germánico, más parece de América del Norte.

Si se trataba de llamar la atención, sin duda lo mejor es elegir el verde para pintar el marco multitubular. Otros aspectos que acaban por desentonar son los neumáticos, un faro que parece fuera de lugar (tanto en sentido literal como en el figurado), un guardabarros ligeramente separado del neumático (la culpa es el origen scrambler, que condiciona el difícil proyecto de cafetear esta moto), y un colín con los dorsales que se han aprovechado para dibujar lo que parece una caricatura que no viene al caso.


Pero lo que más llama la atención es el uso del basculante de una SportClasic, tintado del mismo tono que el resto del chasis, con el montaje muy inclinado de un único amortiguador en esa posición lateral asimétrica tan de moda ahora.


La apariencia estética, vista en pictogramas, es que ahora la moto es más larga y baja, y sigue adoleciendo de ese defecto de diseño de estar inclinada hacia delante, como queriendo simular estar en movimiento aceleratorio incluso al estar aparcada.


Una toma de primer plano cercano del chasis pintado de reptilianas maneras. Sorprende un poco lo grueso de sus tuberías, y visto así no es de extrañar que pese lo que pesa.


Un ejemplo más de lo que pudo ser y no ha sido. Los teutones son así de raros, nunca tuvieron muy buen gusto, la verdad, aunque esta gente promete.